Skip to main content

El sueño camaleónico de los amantes

(2015)

Vibran
Como cuerdas recién estrenadas.

Desentonan
Pero no les importa.

Se tocan como liebres
Junto a la ventana fría.

Se acarician como pingüinos
Bajo las sábanas.

Se besan en la boca
A cada rato.

Se codean debajo de la mesa,
Anécdotas y risas.

Se sonríen desde lejos:
Entonces no existe nada que los detenga.

Cada sonrisa se guarece
Bajo mantos de labios húmedos.

Desentonan
Como extraños cordones de zapatillas.

Vibran
Como sueños que valen la pena.

Comments

Popular posts from this blog

Is there anything?

(2017)
Can you hear the wind rise behind the trees? Can you smell the rain breathing though the air? Can you see those blinding lights painting the streets? Is there anything you fear?

Can you tell between the good and the bad when you make a decision facing a wall? Can you tell who’s right and who’s wrong when your ass is on the line? Can you see the smoke far in the horizon reaching out the sky? Is there anything you love?

Camino de Santiago

(2017)
Desperté antes del alba. Mis pasos interrumpían el soliloquio del silencio. El cerro O’Cebreiro parecía vivir A través de mi andar. Si me detenía a observar el paisaje, El cerro latía bajo mis pies.
El camino proseguía: Los árboles, los arbustos, La tierra del camino mismo, Todo subiendo a mi cuerpo: A mis pies, a mis caderas, a mis manos.
La tierra seca que sube hacia el aire Y me cubre el cuerpo cuando camino. El contacto de la tierra con mis labios, El sabor de la tierra en mi lengua.

Y el camino.

¿Adónde me lleva la vida?

(2016)
Me detengo. Me siento.
Tengo la sensación de tener la cabeza en muchas partes y en ninguna a la vez. Como los fragmentos de una imagen esparcidos en un lago quieto.
El tiempo se mueve al ritmo de las manecillas del reloj. Un reloj detenido es la prueba brutal de que el tiempo sigue su curso, de que tanto tiempo como espacio están en constante movimiento.
Cada día comprendo que nadie es perfecto, que la suerte ya está echada. Y que, sin embargo, todo puede cambiar.
Es la vida la que nos mata, no la muerte. Y a ella nos aferramos.

Me pongo de pie. Empiezo a andar. ¿Adónde me lleva la vida?