Monday, April 3, 2017

El pianista

(2011)

Me lo puedo imaginar. Al principio un poco tenso. No es fácil convivir con la idea de que afuera hay un público, de que el teatro está lleno. A medida que pasan los segundos, mientras se acerca al piano, se siente más relajado, más concentrado. Cuando le llegan los aplausos en oleadas casi ineludibles (al menos para él), su paso indica el andar seguro de los que saben lo que hacen.

El pianista acerca la silla al piano, se sienta. Levanta, con sensualidad trascendente, la tapa del piano, y descansa sus manos en las rodillas. Parpadea con lentitud. Parece pensar, pero en realidad está observando el piano. No obstante, ya sabemos que un pianista no es trivial y que lo que en rigor observa es la imagen de sí mismo sentado frente a ese piano. Se observa a sí mismo porque está buscando en su interior lo que todo pianista busca: el movimiento. Ese momento indicado en el que comprenderá que lo único que falta en su vida está en las teclas de ese piano. Por su cabeza pasan blancas y corcheas, nombres de obras clásicas, la imagen de Mozart que lo cautivó cuando pequeño, con su mirada desafiante y su porte fino.

Entonces, como aquél que ha encontrado lo que buscaba, saliendo desde su interior con la firme convicción de un pájaro rapaz, el pianista comienza el movimiento.

Thursday, March 16, 2017

Thought

(2017)

If you've been, you've seen.

If you've seen, you've experienced.

If you have experienced, you know.

Tuesday, November 22, 2016

(2016)

Las buenas noticias tienen mala prensa.




Monday, October 17, 2016

¿Adónde me lleva la vida?

(2016)

Me detengo. Me siento.

Tengo la sensación de tener la cabeza en muchas partes y en ninguna a la vez. Como los fragmentos de una imagen esparcidos en un lago quieto.

El tiempo se mueve al ritmo de las manecillas del reloj. Un reloj detenido es la prueba brutal de que el tiempo sigue su curso, de que tanto tiempo como espacio están en constante movimiento.

Cada día comprendo que nadie es perfecto, que la suerte ya está echada. Y que, sin embargo, todo puede cambiar.

Es la vida la que nos mata, no la muerte. Y a ella nos aferramos.


Me pongo de pie. Empiezo a andar. ¿Adónde me lleva la vida?

Tuesday, November 3, 2015

Prayer

(2015)

Give us food to survive with dignity,
give us clarity to celebrate our body,
give us darkness to feel our insides,
give us light to walk in the maze.

When the waves meet the shore,
give us sunshine.

Give us alcohol to cure our evils,
give us fire to see in the darkness,
give us reasoning to forgive and let go,
give us love to heal our pain.

When our muscles burn,
give us patience.

Give us walls to challenge our weaknesses,
give us the strength to defy our true selves,
give us hair to smell on the pillow,
give us elements to make our own spells.

When life marks out the area of our fears,
give us wilderness and restraint.

Sunday, September 20, 2015

La educación

(2015)

¡Ta lugo, seor!
Se dice hasta luego, Matías
Hasta lugo
Luego
Lugo
Lue-go
No me usta
Gusta
¡Hasta Lugo, seor de biotes!
La gente no te entiende si les hablás mal
El seor de biotes entendió
Hay que hablar bien
No es vertido. ¡Ta lugo, seora!
Divertido. Perdone, señora.
No se preocupe. Cómo te llamas, niño
Ninio, no: ya soy un hombe. Me llamo Matías y tengo 3 anios. ¡Ta lugo, seora!
Se dice hasta luego, Matías
Hasta lugo
Luego
Lugo
Lue-go

El lector comprenderá que el diálogo debe parar aquí. La educación no es divertida; es una cuestión de repetición y sobriedad.

Friday, July 31, 2015

Yo creo en el amor

(2015)

Yo creo en el amor.
Ese que retumba en tu pecho con ritmo cansino,
Ese que te quema los párpados,
Ese que paraliza tus pasos,
Ese que cae con una constante y fina lluvia
desde el cielo abovedado de tu cráneo.

Yo creo en el amor.
Ese que te ahoga en tu habitación a solas,
Ese que te encadena al pasado en la soledad de tu almohada,
Ese que tensa tu cuello hasta el hartazgo,
Ese que hace de tu inocencia un papel arrugado,
Ese que hecha aguardiente en tus heridas calientes,
Ese que te revuelve las tripas con el puño cerrado,
Ese que de pronto te ofrece redención.

Yo creo en el amor.
El que tira piedras a tu culpa hasta que se desangre,
El que dibuja la ausencia del amor en tu guitarra,
El que te da la espalda cuando más lo necesitas,
El que te desvela en la noche profunda,
El que te destapa cuando hace frío,
El que cubre de agujas tu cama fría,
El que te quita el hambre y el sabor de tu boca,
El que aumenta el ardor de tus heridas más ardientes.

En el amor yo creo,
El que te roba la atención sin tregua,
El que empina tu codo con el vino del desencanto,
El que gobierna tu conciencia con tratados masoquistas,
El que te ata las manos y echa brea en tus alas,
El que no escatima en balas cuando es tiempo de penas,
El que vomita en tu boca la espuma de la rabia,
El que domina tu voluntad y te pone de rodillas,
El que te hace creer todo aquello que no quieres creer.

El amor, ese amo que sube al cielo
en escaleras hechas de sogas.

Wednesday, July 15, 2015

Curiosidades del tren San Martín

(2009)

El ser humano alberga en su interior cualidades diversas. Vamos al Ferrocarril San Martín. 8:42 de la mañana. Verano. Vagones repletos de gente. Subo a uno de los vagones intermedios. Me ubico a dos pasos del estribo. A mi derecha, gente apretada; gente apretada a mi izquierda. Mañana apretada, suelta uno entre dientes. Frente a mí, la puerta abierta contra la pared del vagón. Y con la espalda apoyada en la pared opuesta, leo sin apuro (una mano sostiene el libro; la otra, en el bolsillo). El tren deja atrás varias estaciones. Personas suben y bajan, bajan y suben personas.
Mientras el tren detiene su marcha para frenar en la próxima estación, una señora, que se abre paso entre la gente, se coloca frente a mí. Es gorda y baja. Viste jeans y una camiseta amarilla sin inscripciones. El tren se tambalea. Acto reflejo: para no perder el equilibrio, extraigo automáticamente mi mano del bolsillo con la intención de apoyarla en la puerta frente a mí. Lo logro, no sin antes tocar una de las tetas de la señora de remera amarilla. Mi reacción es nula: continúo inmerso en mi lecutra. Naturalmente, no puedo seguir leyendo (guardo nuevamente mi mano en el bolsillo). En cambio, y como es de esperar, mi mente describe –sin ganas- la textura de la teta gigante de la señora.
No tengo idea si la señora me está mirando: no alzo la vista. Cuando el tren se tambalea por segunda vez mi mano repite su error. Del bolsillo a la puerta haciendo escala en la enorme teta de la señora de la remera amarilla. ¿Mi reacción? Continúo inmerso en la lectura, pero esta vez esbozo un tibio “disculpe”, que la señora de la remera amarilla no escucha o decide no escuchar (al menos no la oigo disculparse).
Ella se baja en la Estación Palermo sin decir adiós. Yo sigo hasta Retiro. Durante el trayecto, miro por la ventana de la puerta
El ser humano alberga en su interior cualidades diversas. Ignorar que en la vida las repeticiones son naturales, es una de ellas. Una enorme teta acuosa lo demuestra.

Monday, June 15, 2015

Un mejor hombre

(2015)

Seré obtuso.
Seré complaciente.
Seré salvaje.
Seré sobresaliente.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Dirán que no río cuando se ríe,
que no bailo cuando se baila.
Dirán que soy tuerto y tengo liendres,
que veo doble cuando bebo.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Me dicen que recuerdo rosas que fueron violadas,
que duermo boca arriba cuando hay luna llena.
Me dicen que bailo cuando la música ha terminado,
que pongo nombres inadecuados a lo ya establecido.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Me dirán cursi, errante, hermano, hijo de puta.
Me dirán qué decir cuando haya que decir algo que valga la pena.
Me dirán que soy frío, caníbal, indigno, repugnante.
Me dirán que alma en pena no debe volar con las alas rotas.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Dirán que vivo la vida a destiempo.
Me dirán: si no rezas el padre nuestro, no serás feliz.
Me dirán que el amor que practico contiene pecado.
Dirán: si no vienes a mí, no serás bienaventurado.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Seré fatuo, inmundo, muerto de hambre, infeliz.
Seré perro, enemigo, inhumano.
Seré petulante, loco, pérfido, haragán.
Seré truco quiero vale cuatro falta envido flor.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Y dirán que sólo intento ser un mejor hombre,
que no lo jura por nadie, que no teme al hastío
de amar aquello que vale la pena ser amado,
de vivir en la piel que me corresponde.
Yo sólo intento ser un mejor hombre.

Wednesday, June 3, 2015

Calles de Madrid

(2015)

En las calles de Madrid
pasan amores pasajeros,
hay aromas a sangre caliente,
a camelias de jardín.

Tierras baldías,
lunas baladí,
primaveras otoñales,
en las calles de Madrid.

En las calles de Madrid
saltan grillos por la ventana,
se filtran rayos y centellas,
se oyen guitarras sefardí.

Se encienden las enredaderas,
se limpian los cines de verano,
se escuchan voces que poco cantan,
en las calles de Madrid.

Wednesday, May 27, 2015

Hora punta



                                   El beneficio de la embarazada depende de la bondad ajena.


Sunday, May 3, 2015

Amarte otra vez

(2015)

Dicen que el amor no sabe
de edades ni de razas.

No te dicen que cuando acaba el amor
el corazón se resquebraja
y se hace más viejo
y más fuerte.

Te dicen: el amor atraviesa fronteras.
Mares, atraviesa.
Pero no te dicen que el mar discurre
en barcos de papel.

Cuando hable nuestro amor,
habré partido en barcos sin destino.

Cruzaré semáforos en rojo,
pagaré mis cuentas
con desobediencia y sarcasmo.

Dicen: ama.
Se feliz, te dicen.
               Planta un árbol. Sube montañas.
                                           Viaja. Desafíate.

Y dicen:
        vuelve a amar
                          otra vez.

Y luego sonríen.

¿Pero quién nos enseña
                                               a amar sin dolor,
                                   a subir escaleras sin peldaños,
                                                            a aceptar las batallas perdidas?

                                    ¿Quién nos protege
                                           cuando el amor se resquebraja?

                                   Miro hacia delante, aprieto los dientes,
y vuelvo a amarte otra vez.

Wednesday, April 29, 2015

Una máquina monstruosa

(2015)

Mi heladera gruñe como una máquina monstruosa. ¿Debo preocuparme? Decido que lo mejor es ir al cine a ver una película. Entonces veo Cayo Largo, con Humphrey Bogart y Lauren Bacall. En pantalla, Lauren Bacall es Aurora escalando hacia la eternidad del Olimpo: su belleza ilumina todo el espacio de la sala de cine.

Al terminar de ver esta gran película, no pude evitar preguntarme por qué consumimos tanta basura. ¿Debo preocuparme? Intuyo que el sueño me dará un soplo de aire fresco. Cuando me despierto, es domingo por la mañana y la heladera sigue gruñendo como una máquina monstruosa.

Friday, March 20, 2015

La viejita

(2015)

La memoria es una señora muy viejita. Tiene el pelo blanco de las gaviotas y los ojos hundidos como barcos en alta mar. Los pliegues de sus arrugas son médanos helados. El viento los heló.
Lo más bello es muchas veces aquello que más temor nos provoca. Cada mañana, la viejita prepara su taza de té y abre el periódico del día. Lo disfruta porque sabe que será el momento más bello de la jornada. Pan tostado con manteca y mermelada de frambuesas. Una manzana verde, algunas almendras. La luz entrando por la ventana, y el temor.
A la viejita nunca le gustó hojear las cosas que pasaron en el tiempo. ¿Quién quiere trabajar en algo que no le gusta? Nunca hay respuesta. Ella, la viejita, tiene que leer, cada día, después del desayuno hasta entrada la madrugada, sin tiempo más que para una ensalada y un vaso de vino, todos los acontecimientos sucedidos hasta la fecha. Revisarlos, repasarlos, ojearlos, repasarlos, revisarlos.
La viejita es sabia: sabe que mucho papel genera polvo que luego genera estornudos que luego generan alergias que luego. Pero es higiénica, la viejita: a veces se la ha visto, con lejía y detergente en mano, limpiando la casa de arriba abajo.
Su trabajo es arduo. No cobra nada. No tiene seguridad social. Su salud es un misterio: los médicos dicen que es imposible tratarla. Trabaja mucho. Duerme poco y poco come. Con condiciones así, ¿quién puede reprocharle algo a la viejita?

Wednesday, March 11, 2015

Aquí, Lavapies

(2015)

Plaza Lavapiés. Domingo. Circa 17 horas. Mujer filipina al teléfono.


–Sí, estoy Lavapiés.
–…
–Aquí estoy Lavapiés.
–…
–Sí, Lavapiés.
–…
–Sí.
–…
–No, aquí Lavapiés.
–…
–Lavapiés, la plaza.
–…
–Aquí.

Tuesday, February 24, 2015

Life Bang!

(2015)

Es algo que forma parte de una atracción más animal. Es un pájaro que nace en tu estómago, sube por tu garganta y emprende su vuelo dejando plumas en tu boca, entre tus dientes. Es el león que ruge en la soledad de una celda. Es la soledad de los amantes después de la cópula. Es el rostro blanco bajo la luz mortecina de un farol. Es esta mano que busca retener lo perdido. Es una columna de acero, una biblioteca cubierta de flores. Es su sexo cálido, sus senos lechosos, sus brazos femeninos rodeándome. Es su boca marítima, su aroma a tierra y cielo, luz de aguacero. Es mi corazón que late, que renace, que golpea mi pecho, que revoluciona mi conciencia. Es la conciencia del tiempo que pasa, del día que cede a la caricia de la noche en su lenta rutina petulante. Es la camelia en su ojal y las macetas en el patio. Es el olor de los bebés recién nacidos. Es la nada, la cuerda de la cordura y la tiránica sed de los artistas. Es la silla de dos patas y el piso de madera. Es el estadio de fútbol vacío. Es la mujer desvirgada. Es la frente quemada. Es el camino solitario en la noche, el grupo de flamencos que se transparenta en el crepúsculo. Es la noche y el frío. Es el olvido. Es la altura y el miedo a la muerte. Es el deporte de amarte con locura. Es el mundo que se revela, el estómago del mundo que estalla como una bomba atómica.

Wednesday, February 18, 2015

El sueño camaleónico de los amantes

(2015)

Vibran
Como cuerdas recién estrenadas.

Desentonan
Pero no les importa.

Se tocan como liebres
Junto a la ventana fría.

Se acarician como pingüinos
Bajo las sábanas.

Se besan en la boca
A cada rato.

Se codean debajo de la mesa,
Anécdotas y risas.

Se sonríen desde lejos:
Entonces no existe nada que los detenga.

Cada sonrisa se guarece
Bajo mantos de labios húmedos.

Desentonan
Como extraños cordones de zapatillas.

Vibran
Como sueños que valen la pena.

Monday, February 16, 2015

Papá

(2015)

Lo presiento
en las esferas de mis juegos.

Tengo cinco años.

Sus pasos suben escalones
interminables con el peso
de los días largos. Tres pisos.
Sin ascensor.

Entonces lo veo: su aspecto cambia
cuando abro la puerta de casa
y grito papá con la alegría
de los cinco años.

Veo los enchufes de la realidad
caer al suelo: mi padre
me recibe con los oídos abiertos.

Su sonrisa se ensancha
(como si tirasen de los extremos con una soga).

Una fuente de calor mana en su pecho.
Así, el padre abraza a su hijo.

Saturday, January 24, 2015

(2015)


Give me strength
To burn the wooden barns
Of my fears

Speak the truth
Even when you are hurt

Even when the wind blows
In our restless woodland

Rise like a tree in a rainforest
Higher and higher
Into the waves of your breath

Sunday, December 14, 2014

Oración

(2014) - 13 de Diciembre

Danos tu pan con manteca de domingo a la tarde. Danos la sonrisa de una mujer bajo la luz de un velador. Danos la fibra que te acaricia la espalda cuando hace frío. Danos el fuego sin madera. Danos las brasas consumidas en la lentitud del verano. Danos las aguas del sueño cuando sea necesario. Danos el difícil abrazo de la despedida, el abrazo soñado de la añoranza. Danos la luz sin filtro. Danos el suelo mojado por la lluvia en las callejuelas deshabitadas que se duermen en el alcohol de la ciudad. Danos el libro que nos diga algo mirándonos directamente a los ojos. Danos un libro que no obedezca a los mandamientos del consumismo. Danos un libro que se ofrezca a así mismo liberado de pasiones oportunistas. Danos sal para la carne y un vaso para el vino; danos un plato de madera y cubiertos rústicos. Danos el desayuno, el almuerzo y la cena. Danos el techo que cobije nuestras penas y amores desterrados. Danos el tarro de miel de eucaliptos y una cuchara. Danos la libertad de comer el azúcar morena con las manos. Danos un lápiz y un cuaderno para poder apuntar nuestras locuras. Danos un cine al aire libre y una tortilla de patatas. Danos la calidez de un ombligo y un beso en los brazos. Danos el signo que la sangre va dibujando en el aire cada vez que alguien muere injustamente. Danos un billete para el metro y una escalera mecánica. Danos el brillo oscuro que la ciudad ostenta por la tarde. Danos el sol que abriga nuestros cuerpos temerosos cuando la pena nos gana la batalla. Danos ángulo suficiente para poder maniobrar nuestras andanzas mundanas. Danos la música de un piropo a un ser querido. Danos el collar que endulce el cuello abierto de la mujer que más nos gusta. Danos pendientes nuevos para poder cortejarla. Danos música negra para despertar el animal de fuego que nos quema las entrañas. Danos el sabor de unos labios de leche fresca. Danos la importancia de creer en la educación de toda la raza. Danos  la magia de los amigos.

La voluntad la ponemos nosotros.

Enséñanos a ser más inteligentes a la hora de decir las cosas por su nombre. Enséñanos a creer en el otro sin juzgar su sexo ni su raza. Enséñanos a aprender los valores del respeto. Enséñanos a cerrar la boca y no decir pavadas. Enséñanos a creer que el silencio es otra puerta de enseñanza. Enséñanos a entender que nos equivocamos, porque lo que más deseamos en el mundo es tal vez malinterpretado. Enséñanos a creer en nosotros mismos, como individuos y como grupo. Enséñanos que la vida está en cosas pequeñas, una guitarra desnuda en el sillón, pedazos de pan mojado en la sopa. Enséñanos que el mal no es tan malo si se lo mira desde otro punto de vista. Enséñanos a cambiar cuando tengamos ganas. Enséñanos que la sal y el vino van de la mano entre los árboles, que el viento, viejo y helado, acaricia los cabellos blancos de las montañas. Enséñanos que hay también redención contemplando el mar. Enséñanos que tenemos que tirar a la basura las gomas de borrar que no borran. Enséñanos que las manos son templos en los cuerpos de nuestra amada. Enséñanos  a detenernos en los instantes de su cuerpo. Enséñanos a cuidar de nuestros padres como si fueran nuestros héroes, enséñanos a darles nuestro cariño más profundo. Enséñanos a hablar con nuestros hermanos a pesar de la distancia. Enséñanos a dar vuelta la casa cuando nos sintamos activos: que nuestra casa sea nuestro hogar propio, nuestro espacio de libertad. Enséñanos a perder la mala costumbre de ser fríos en la calle. Enséñanos a reírnos de nuestro hermano del viento el espejo, que erosiona nuestros rostros como rocas frías. Enséñanos a ser más nosotros mismos.


La voluntad la ponemos nosotros.

Sunday, November 23, 2014

El sueño del poeta

(2014)

La luz de la tarde atravesando la densidad del bosque, convirtiéndose en un mar de luz en el pasto. Reflejo de esa luz que también se mueve por los árboles como un torbellino o un arroyo. Una sonata que suena en la lejanía. Un hombre pensando en cualquier cosa. Un hombre que se da cuenta de que se equivoca y no hace nada. Un hombre temeroso, un guanaco de espaldas. Un caballero de poca monta. Un avestruz haragán.
Oí los tambores en la tarde repentina. Los árboles gemelos mirándose con desconfianza. Un oso hormiguero dibujando hormigas en una libreta blanquísima.
Hay un momento frío que atraviesa la tarde con las hojas de sus cuchillos. Es entonces que uno decide salir a caminar.

La tristeza del árbol carcomido por las hormigas. Los murmullos de la tarde despiertan al poeta. Renace en una especie de acuario, o una ciénaga. El poeta no sabe dónde está. Insiste. Quiere encontrar esa palabra justa, esa descripción clara. El poeta despierta: quiere darle sentido a todas las cosas.

Saturday, November 15, 2014

Los platos

(2014)

          Aunque por un lado intento encontrarle el disfrute a las tareas de la casa, la realidad es que si pudiera no haría ninguna. Sin embargo, puedo decir que de todas, la que menos me disgusta es lavar los platos. Encuentro un estilo de lavar, de dejar los platos que gotean a secar. Pasarle a los tenedores y a las cucharas, a los vasos y a las tazas, la esponja espumante, el suave correr del agua sobre la cerámica de los platos azules.

Sunday, November 9, 2014

Ellos dicen

(2014)

Ella dice

Quiero que me dome un poeta
Que en sus manos verbales
Sienta el latido de la sangre
Quiero ser la princesa prisionera
Que busque la salvación
En la música de sus palabras

Quiero que me ames a tu manera
Que respondas a mis palabras
Con una cuchara de azúcar morena

Quiero que bailes conmigo
Como si no te conociera
Y que también lo hagas como si
Estuviésemos dentro del otro.

Quiero abrazarte en la cama
Que seas un hombre feliz a mi lado

Que el calor tenga siempre aroma a verano
Que las luciérnagas de tu mirada sean
El reflejo puro de tu alma

Quiero tenerte cerca
Cuando cae la tarde
Y el calor disminuye de pronto

Quiero ser el puerto siempre cercano
En las mareas de tu vida

Quiero que me ames despacio
Que comprendas mis tiempos
De éxitos y de fracasos

Quiero escucharte con todos los sentidos
Quiero ofrecerte mis verdades

Quiero que llores en mi pecho
Aunque sea la congoja más pequeña

Quiero que me cantes bajito
Cuando la noche nos cubre con mantas

Quiero verte brillar
Quiero acompañarte cuando estés triste

Quiero que sepas que hay amarguras en la vida
Y que todas deben ser aceptadas

Así es la vida




Él dice

           Quiero tenerte mansa y arrebatada
Tierna y salvaje
Hembra y animal

Quiero abrazarte cuando la lluvia te haya mojado
Mirar para donde mires
Cuando te acodes en la ventana

Hay hoteles que exhiben banderas
Pero ninguna flor

Hay mujeres coquetas que sólo
Se ven en bares
Que sólo se arreglan
Cuando ven a un hombre

Yo quiero que vos seas verdadera
Honesta contigo mismo

Me gusta cuando el atardecer
Cae sobre los techos y las ventanas
Antiguas de Europa
Cuando las catedrales parecen grabados
En sepia: quiero que estés a mi lado
Cuando las contemplo

Y quiero verte siempre
Como si fueras carne fresca
Mis labios en la ciruela abierta
De tu sexo

Quiero que en tus calles
Haya manadas de turistas
Saliendo de museos
Que haya plazas abiertas
Donde poder besarte por la noche

Si tengo el cuerpo cubierto de piedras
Quiero que seas tú la culpable
Que seas tú la que contenga mi llanto

Quiero caminar en la geografía de tu espalda

¿Cuántas veces repetirás mi nombre entero cuando
en las cavernas de tu cama sólo haya oscuridad?

Sabré recordar que el viento
Da sentido a las cosas
Como un beso salvaje en una fiesta inesperada
            Como un tren a la distancia

En la distancia y en el tacto
Existe un espacio indeterminado,
El reflejo de un conjuro:
Las ardillas nunca caen de un árbol
¿O es que el árbol no deja caer a la ardilla?

Cubriré de ausencia las paredes de mis fotos
Y en el centelleo de tus ojos
Buscaré la alcoba de la eternidad

Si no sales a mi encuentro
No hay problema: has sido fiel
Desde el principio

Controlaré las tragedias
Que retumban en mis tímpanos
Cuando no oigo tus silencios

Meteré las manos en sacos de azúcar
Para acariciarte con una dulzura desmedida

Dejaré que el sol caiga
En los jardines de mi rutina
Cuando me de la gana

Sé que buscarás la luna cuando
Los llantos de la vida irrumpan
En tu  misma vida
Como piratas embebidos

Partimos la manzana hace mucho tiempo
Y el sol de tantas tardes
Nos quemó los pies descalzos

Tus pasos retumbarán como manadas de elefantes
Cuando note la ausencia en el filo de mi cama

Habrá siempre un hombro
Esperando que te inclines
Con el cariño de un ser querido

La niña y el globo

(2014)

Esta es un historia corta.
Cuando uno suelta realmente las cosas,
entiende hacia donde van. Como el globo
que suelta la niña al cielo.

El conflicto de la niña: por un lado,
el sistema que ordena tener cosas para ser feliz;
por el otro, el alma de la niña,
que es más feliz mirando el recorrido azaroso
del globo en el aire. La niña no piensa, así,
en su cuerpo sosteniendo el piolín del globo.

La niña vuela, así,
el mismo vuelo que vuela el globo.

Thursday, October 30, 2014

La vida

(2014)

Todavía dudo si el hombre que vi hoy en la calle era él.

Lo había visto por última vez en el verano, el día después en el que Messi la había clavado en el ángulo contra Irán.
Vestía, con orgullo, la camiseta de Argentina. Sonreía. Caminaba junto a una chica. No llegué a verla, pero mi intuición la juzgó argentina: nunca se me ocurrió pensar que ese tipo andaría con una mujer que no fuese argentina.
Bajaban por la calle Huertas, a pocos pasos de la Plaza del Ángel. Él caminaba con ese andar típico argentino, como si tuviera resortes en las zapatillas. Me sacaba varios centímetros de altura.

-Nos salvó Messi -recuerdo haberle dicho. Él respondió algo y sonrió.

Hoy, tres o cuatro meses después, lo volví a ver. Yo regresaba a casa desde los Cines Ideal.  Pasé la Churrería que hace esquina en Atocha con Benavente. Luego, la tienda de café y la heladería. Siempre que paso por la librería religiosa de la esquina de Plaza del Ángel, miro las novedades de pasada (nunca me detengo a mirar nada en esa librería). Al doblar la esquina, me encontré con sus ojos.
Nos habíamos conocido en algún bar de la zona de Las Cortes, en los alrededores de Plaza Santa Ana, durante algún partido de fútbol. Nos habíamos cruzado varias veces por la calle, pero nunca nos detuvimos a charlar.
Hoy no nos dirigimos la palabra. Nuestras miradas se reconocieron; nuestras realidades enmudecieron. Los centímetros que me sacaba, desparecieron. Parecía incluso más bajito. Tenía la cara poblada por una barba crecida de forma dispareja y una mirada acaso desesperada. Gris de presencia, parecía encorvado, escurridizo. Tenía aspecto de no ducharse hacía semanas.
Nunca recordé su nombre. Tenía un nombre que no pegaba con su cara, algo así como Jonathan o Marcelo. No reaccioné al verlo. Mejor dicho, reaccioné asombrado, desconcertado ante su presencia. Todavía dudo si era él.
No sé cuánto tiempo llevará en la calle. Un mes. Dos, quizás. En tres meses su vida dio un giro impredecible.
Ahora que recuerdo el momento en el que nos cruzamos, avergonzado de mi reacción muda, observo que él no se detuvo a a decirme nada. No atizó a decir palabra. Sentí que me había reconocido, pero creo haber visto un destello de vergüenza en su apariencia al pasar a mi lado, un halo de tristeza. Un golpe duro de la vida. Entonces comprendo por qué no se detuvo.
Desconozco las razones de su situación. Incluso me pregunto cómo reaccionaré cuando lo vea. Si lo veo, si lo vuelvo a ver.
Todavía dudo si ese hombre era él.

Friday, October 24, 2014

These barren fields

(2014)

These barren fields
Trembling under my feet.

She tries to reach the ropes of the rain
As I lie unarmed on a bed of nails.

Why wouldn’t the soil I breathe
Spring up like a newborn seed?

I shiver reckless in the moonlight
I hear her voice in my head.

Sunday, October 5, 2014

El campo de rugby

(2014)

Hace frío. El campo de rugby es una mezcla de césped y barro mojados en el que las pisadas se hunden. El gordo corre hacia mí. Aunque, desde mi punto de vista, camina, con la pelota de rubgy bajo el brazo, como si supiera que nadie lo detendrá. Mis compañeros de equipo vienen corriendo detrás de él, con caras de terror que hacen que el miedo me paralice y no me deje mover. Transpiro. No pienso. Estoy preparado para cualquier cosa. El gordo, cada vez más cerca, sonríe con la lengua fuera. Alguien grita ‘¡bajalo!’
No sé cómo ni por qué me encuentro en el barro, agarrado a las piernas del gordo, que yace embarrado en el césped junto a mí. No siento el cuerpo. La pelota, un poco más allá, también embarrada. Oigo gritos, pero no sé si de júbilo o terror. Me levanto.


Monday, September 29, 2014

Palomitas de maíz, esa maldita costumbre

(2014)

Nunca comprendí esa pasión desmedida que conduce a la gente a comprar palomitas de maíz en el cine; como si la ausencia de las mismas influyera negativamente en la acción de ver la película que se eligió.
Siempre rechacé ese olor fuerte que impregna las salas, la odiosa sinfonía de grupos de personas que pareciera que se ponen de acuerdo para hacer ruido mientras uno se sienta en su butaca con la intención de ver una película en un ambiente silencioso.
Sé que exagero cuando digo que si Aladino me ofreciera un deseo, un sólo deseo, le pediría, sin pensarlo dos veces, que elimine de la faz de la tierra esa maldita costumbre de comer palomitas de maíz en los cines.

Thursday, September 25, 2014

El ascensor

(2014)

El edificio donde vivo tiene un pequeño ascensor. Mi departamento se encuentra en el último piso: el quinto. El ascensor tarda, sin interrupciones, 20 segundos más o menos desde la planta baja hasta el quinto piso.

Muchas veces, apenas entro en el ascensor, y después de pulsar el botón del quinto, abro un libro que venía leyendo de regreso del trabajo. Muchas de esas veces, absorbido por la lectura, me veo empujado a salir del ascensor cuando en realidad me gustaría que el cubículo continúe subiendo indefinidamente.

Por alguna razón, encuentro que el ambiente del ascensor es propicio para la lectura. No sé a ciencia cierta si podría explicarlo. Sé, sin embargo, que cada vez que leo algo en ese cubículo cerrado que me eleva en el espacio, me encuentro a gusto.

Pero eso sólo me pasa con la lectura. Si en vez de un libro lo que llevo es una bolsa con verduras, entonces el ascensor se me antoja como un elemento más que me permite llegar a mi piso sin esfuerzo físico.

Confieso que alguna vez intenté subir y bajar en el ascensor mientras leía, pero no conseguí que el ambiente del ascensor se mantenga como en esos 20 segundos iniciales. Por lo tanto he comprendido que, de cualquier manera, no podré cambiar ese pequeño goce de pocos segundos en el que disfruto la lectura como lo haría en un sillón junto a una ventana donde golpea la lluvia.

Saturday, August 9, 2014

Cosas simples

(2014)

          La vida nos impide muchas veces disfrutar ciertas cosas simples. Uno no debe olvidar que son las cosas simples las que nos alegran la vida. Un chocolate caliente en invierno, un grifo lloviendo agua en tu cabeza en verano.
          Hoy tuve uno de esos días en los que decidí no hacer nada. Me quedé en mi casa todo el día, excepto por la mañana, que salí dos veces a hacer compras mínimas. Almorcé sepia, bien acompañada por arroz con atún y huevo duro. (Placeres simples, de eso estoy hablando.)
          Miré dos películas. La segunda sufrió un corte por la mitad, debido a unas ganas cuyo volumen creció hasta convertirse en una decisión sin retorno: abrí un libro.
          Estoy leyendo con ganas la historia de Ed Wood, el peor director de cine de todos los tiempos, según dirían los grandes almacenes de noticias amarillistas llamado Hollywood. Cosas simples, lo que digo.
          Entonces, reconociendo estos acontecimientos sin preguntas inútiles, bajé a comprar entradas para ir al cine. En Calle Santa Isabel, a dos cuadras del Cine Doré, esquina con Zurita, sentí que debía detenerme a mirar el paisaje que esta esquina madrileña nos ofrece cada día, si estamos atentos. Una calle que desciende en una breve curva, un horizonte de edificios que van perdiendo altura a medida que la calle baja, para darle al cielo un espacio más abierto que de costumbre.
          Llegar a casa y escuchar una ópera de Puccini, hojear El Gran Gatsby en su edición en inglés. Cosas simples.

Sunday, June 29, 2014

Desconectar a tiempo

(2014)

En la vida uno tiene que saber desconectar a tiempo. Dejar un lado el modo productivo para adentrarse en el modo de búsqueda. Contemplar un atardecer desde tu ventana. Un sol que se derrumba sobre los techos, tiñendo de tonos de color ocre las chimeneas y los tejados.
Dejar de lado las noticias vacías en el periódico electrónico y rescatar de entre los recuerdos los bosques de tu propia morada. Y dejar que el viento ponga sus manos frías en tu cuerpo, como una mujer que quisiera poseerte.
Desconectar a tiempo para no perderse la belleza que acontece cuando el color de la tarde entra en tu casa, te arrulla con su brisa, te acongoja con su somnolencia.
Que las fronteras desaparezcan en el globo terráqueo de tu cabeza. Que florezcan amapolas en el jardín de tus apariencias. Y que las barcas de lágrimas que navegan los ríos de tus entrañas encuentren su océano en tu mirada. Que la vida no sea despiadada porque sí.
Preparas primero tu mano para que tenga más poder. Con fuerza, quitas el cable que tenías enchufado en tu cabeza. Ese cable que la gente llama rutina. Lo dejas a un lado y empiezas a temblar un poco. Eso siempre sucede cuando uno se desconecta. No temas, el temblor dura poco y lo que viene es una sensación reveladora: la vida está siempre aquí y ahora.

Tuesday, May 27, 2014

El viaje y las personas

(2014)

A la gente le gusta viajar. Es un hecho. Viajar y luego regresar a casa. Yo creo que viajamos por razones interiores. Los viajes no son hacia fuera. No volvemos a casa enamorados de los sitios que conocimos. No regresamos enamorados de Roma o de París. Lo que sucede es que viajamos hacia adentro. No conocemos Roma o París. No nos enamoramos de esos sitios, sino que encontramos paz en nuestro interior en esos sitios. Nos conocemos a nosotros mismos a través de los sitios que visitamos.
Inicialmente, viajé a París por tres noches. Cada día que pasaba terminaba decidiendo quedarme una noche más. Fueron 7 días y 6 noches de una magia sin igual. Con el tiempo descubrí que no me gustaban sus callejuelas grises y bohemias. No decidía cada noche extender mi estadía un día más por la comida o las mujeres inalcanzables de París. Cada día, cada hora, a cada instante, yo viajaba y descubría sitios nunca antes visitados dentro de mí: tierras baldías, ciénagas y bosques, laberintos y casas rurales.
El viaje despierta en nosotros una voz desconocida. Aunque suele gustarnos, puede también desagradarnos. Puede cambiar el rumbo de nuestro carácter, remodelar nuestra visión del mundo. Por eso nos gusta viajar. Porque cambiamos. Acostumbrados a una rutina de pan con manteca y lunes a viernes, adormecidos como centinelas aburridos una noche de lluvia y de frío, el viaje nos despierta al mundo, revuelve nuestras entrañas como una noria que funciona día y noche.
Cuando viajamos, nos ocupamos de nosotros mismos, contrario a lo que sucede en la vida diaria, en la que tenemos planeadas miles de actividades que no nos llevan a nuestro propio interior.

En definitiva, siempre que regresamos de un viaje, lo hacemos con la conciencia más flexible y terminamos por pensar que viajar es vivir.

Sunday, April 6, 2014

Técnica y corazón

(2014)
(Homenaje a Paco de Lucía)

Paco de Lucía no ha muerto
A sueldo de negocios sucios.

Murió en la playa
Mirando de reojo al mar.

Abrazó quizá la imagen
De una acorde que nacía
En el origen de las orillas y los arpegios:
Técnica y corazón.

No huyó. No se escondió.

Vivió con el horizonte
Derrumbándose en el océano,
Hambriento de otros dioses.

Construyó su música
Con la madera y con la lluvia,
Con el viento. Con la carne.

Arrancó de su guitarra
Los gritos ahogados del Mediterráneo.
Habitó en su guitarra
El alma humeante de Andalucía.

Paco de Lucía no ha muerto:
Pervive en los espacios etéreos
De guitarras que suenan en la noche profunda,
Mientras los músculos del viento
Se extienden en las llanuras del mar.

Saturday, March 22, 2014

22 de Marzo, 2014

(22 de Marzo, 2014)

Tenemos vecinos nuevos. Los acabo de despedir a la salida del ascensor con un recatado hasta luego. El portón, casi se los cierro en la cara. Entré al ascensor rápidamente: uno siempre desconfía de las caras nuevas. Entraron después de mí ágilmente, como dos leopardos.
Durante el ascenso, la pareja cruzó algunas palabras. Después, fue todo silencio. Nos estudiamos sin mirarnos, sólo percibiendo el estar y el sentir de la persona a su lado. Sentí que ellos también se estudiaron un instante. Fue un momento extraño, lleno de magia.
Él abrió la puerta del ascensor. Ella esperó a que yo le ceda el paso. Lo hice, pero sin un mínimo gesto: no me moví un ápice. Ella salió despedida. Fue por la incertidumbre, que le abrió los ojos. No los miré. Fui hacia el portal derecho, sin parpadear un instante.

Saturday, December 28, 2013

Mujer, compañera, amiga

(2013)

Si el beso fuese un flagelo
El mundo perdería su gloria


Una mujer, tu compañera de los días y de las estaciones, es aquella que te banca todas.
Una mujer es el calor de las noches más frías, la fuente de tus lágrimas perdidas.
Una mujer es una patria salvaje, un desierto bajo la tormenta más hermosa.
Una mujer es un fuego pasional, un laberinto de sensaciones de lo más disparatadas y diversas.
Una mujer, una compañera y una amiga te pone los puntos y sin embargo te apoya cuando siente, cuando presiente que en tu interior comienzan a vibrar otro tipo de cuerdas, más dulces, más trepidantes, más decadentes.
Una mujer, una compañera, una amiga cambia sus horarios por vos. Te dice te quiero en la oscuridad y se duerme al instante;
aquélla que puede tocarte adentro, hasta las lágrimas, y hacerte acurrucar a su lado.
Una mujer, una compañera, una amiga, te mira primero a los ojos; te hace emocionar con sus emociones.
Una mujer, una compañera  y una amiga es siempre un faro en la tormenta. Es una ancla, sus misterios.

Una mujer así te acaricia, juega con vos cuando estás triste.
Una mujer así se acerca con los pasos medidos, besa tu boca y la endulza.

Una mujer, una compañera y una amiga es aquélla que sabe que ella es también un territorio.
Una mujer, una compañera y una amiga es aquélla que te deja la comida hecha para tus días interminables;
aquélla que te prepara para hablar dejándote una nota en la mesa de la cocina;
aquélla que te golpea suavemente el brazo cuando te estás pasando de rosca;
aquélla que se ocupa de tus desvaríos y vaguedades;
aquélla capaz de prepararte el plato que más te gusta simplemente para celebrar el haberse conocido;
aquélla que se acurruca en tu regazo y ronronea como un gatito triste para pedirte perdón;
aquélla que se preocupa si volvés sólo y oxidado;
aquélla que te defiende sin aspavientos;
aquélla que te dice buenas noches incluso cuando está enojada.


PD: Es lindo verte crecer, como un arbolito perfumado. Renacer a cada instante, medir tus sensaciones.



Madres

(2013)

Las Madres de la Plaza de Mayo nos mostraron el camino que el mundo debía seguir a base de pasos y de lucha. No seré hipócrita para decirles que entiendo su lucha. Sólo una madre sabe lo que significa perder a un hijo. Pero las acompaño y las apoyo con la humildad que me confiere ser hijo.

Tengo la suerte de saber qué es una madre, de qué está hecha: capaz de salir bajo cualquier diluvio por un pedazo de pan y un puñado de trigo. Mi madre, con su corazón lleno de flores y su mano de piedra.

Las madres son la luz que alumbra el camino. Y si el camino está sucio y no les gusta, ellas ponen un mantel y te piden que las ayudes a plantar un arbolito.

Una madre es el aliento primitivo. Todos hemos respirado en su vientre, no lo olvides.
Ellas habrán escuchado nuestras primeras palabras, pero nosotros, sus hijos, hemos escuchado las suyas desde el momento en que habitábamos en su vientre, cuando ellas todavía soñaban con tenernos a nosotros. Hemos, también, vivido sus silencios. Es por eso que muchas veces la madre no necesita decirnos nada, con una mirada basta, porque sabe de dónde venimos.
¿Quién no ha comido cuando el desamor nos había quitado el hambre tan sólo para dar el gusto a nuestra madre?

Madres, capaces de levantar a un pobre y devolverlo al mundo después de un buen plato de sopa.
Madres, que no dudan en mirarte a los ojos cuando a vos te acecha la culpa.
Madres, que te acurrucan en su nido cuando pierdes una batalla, cuando el llanto te reclama.
Madres, que saben distinguir lo bueno de lo malo y que por ello no se vanaglorian.
Madres, que sonríen infantilmente cuando aplaudes sus comidas mejores, cuando dices algo inocentemente divertido.

Madres, que se emocionan hasta las lágrimas cuando tú rompes tus propias barreras, cuando miras a la vida a los ojos y te mantienes firme y guerrero.

Friday, December 6, 2013

La voz

(2013)

Me adentro en el bosque. La luz es plateada. Hay espejos de agua. Dejo atrás más charcos. Las hojas en el suelo parecen perseguirme. Hay un camino sinuoso esfumado. Escucho el silencio de un ser humano.

Parque del Retiro. Once de la noche

(2013)

Parque del Retiro. Once de la noche. Un señor está barriendo. No se percata de mi presencia. Está ensimismado. Dos gatos se pelean junto a unos arbustos. Parecen dos gallos. Hay un silencio que emana de los árboles. El rumor de las avenidas.

Un tablero de ajedrez de tamaño humano dibujado en el suelo. Hay un pato que empieza a graznar a mis espaldas. La imagen del otoño profundo, que se abre lentamente paso hacia el invierno.

El viaje verdadero

(2013)


En definitiva, los indígenas, todos esos pueblos profundos que tildamos incorrectamente de "pueblos quedados en el tiempo", son en realidad los pueblos que atraviesan las barreras del tiempo, porque no predican la palabra del tiempo, porque viajan hacia adentro, a ese árbol interior que se levanta en nuestro desierto solitario.
Los que se quedaron en el tiempo somos en realidad nosotros, atados a los cordeles de relojes que sólo marcan la hora y que sin embargo nos hacen sentir cada día más viejos.
¿Cuántas veces habrás pensando en irte lejos? ¿Cuántas veces juraste dejarlo todo y viajar el mundo? ¿Cuántas veces al día tu mente se detiene un instante, sin tu consentimiento, para darte a conocer un resquicio de tu alma?
Hay que estar abierto, los ojos abiertos, el corazón abierto. El viaje interior es el verdadero viaje.

Voy a hablar de fútbol

(2013)

Dedicado a mi hermano Facu.

     Vivimos en un mundo de resultados. Se ha perdido le esencia del fútbol. Esa desfachatez de potrero. Es triste darse cuenta de esto. Es triste porque no sé qué está pensando la gente. Muchas veces me cuesta comprender tanto fanatismo desmesurado por la victoria.
Muchachos, no nos olvidemos de que el fútbol es un juego. Solamente eso. Un juego. Ésa es su esencia; ninguna otra. Es natural y es bella como la primavera.
Amigos, la hemos perdido. Hemos perdido la esencia del fútbol por dejarnos amedrentar por las bestias enfurecidas de la tragedia más grande: la inoperancia. Bastardos aquellos que venden dinero.
Observen un partido de fútbol, por favor. Obsérvenlo con detenimiento. ¿Adónde está el juego?
Sin embargo, de la nada nace un líder rebelde que piensa que al fútbol se lo juega de otra manera. El fútbol club Barcelona. Si existiese una flor que tuviese sus colores, se llamaría Barcelona. Y sería el emblema. Edelweiss.
Qué lindo es poder elegir. Es algo a lo que todos debemos estar agradecidos.

Yo iría a Nigeria con la camiseta de Argentina. Argentina y Nigeria. Nos hemos encontrado tantas veces estos últimos años, que siento un respeto profundo. Por su gente, por su fútbol.
No cualquier país se enfrenta a Argentina con la osadía con la que lo hace Nigeria. Nigeria no teme a nadie. Por eso me gusta. Porque se posicionan en el campo como leones enfurecidos. Nadie tiene tanta fuerza para mantener su territorio que Nigeria. Su fútbol es mágico. Es tribal. Y eso me atrae. Yo quiero ir a Nigeria para entender por qué nos estamos enfrentando tanto últimamente. Las guerras suceden cuando dos opuestos se atraen pero no saben demostrar su amor más que por el odio y el desprecio. ¿Qué hay de maligno? ¿Acaso hay algo? Uno tiene que respetarse a sí mismo. Eso sólo alcanza para que un país demuestre su orgullo propio.

Yo respeto a Nigeria. Hay otros respetos. Argentina respeta a Brasil como ningún otro país. Son viejos amigos, separados por las basuras que genera el dinero. Y Brasil respeta a Argentina porque Maradona les dio a entender que la alegría no es sólo brasilera. Que el corazón argentino siempre late con fuerza.
Brasil tiene la música. Eso no se lo roba nadie. Uno reconoce al brasilero por su manera de andar. Ese andar de murga festiva. Toda brasilera tiene música en sus pies. Ésa fue siempre su manera de conquistar al macho. Y el macho no lo dudó: soltó la magia de sus pies y comenzó a corresponderle el baile. Y así nació el fútbol.

Recuperemos el fútbol. El juego. Su magia. Vaya usted a jugar a un parque, y ponga dos remeras de arco. Busque ese fútbol. Cada vez que observe un partido de fútbol, busque las remeras. Impóngalo. No tema. Yo creo que es importante siempre regresar al barro. A los días de lluvia fina jugando al fútbol en el club del barrio.
El problema de Argentina ha sido siempre el de mirar para afuera. Todos tenemos manías. Estados Unidos padece la manía farmacéutica de la guerra. Argentina tiene que mirar para adentro. Redescubrir sus valores. Volver al barro. El fútbol sintió ese golpe de valores: perdimos la identidad.
El mercado es gigante, estamos de acuerdo. Pero pensemos lo siguiente. Permítanme argumentarme.
Argentina tiene el carácter suficiente como para imponerse. Pero no se impone a sí mismo. Argentina es desfachatada, por eso gusta tanto.
Podríamos hablar de las cosas que Argentina podría hacer o no hacer. Primero miremos para adentro. Observémonos. Analicémonos. Aprendamos a sanar nuestras propias heridas. Aprendamos a dejar el ego de lado. Aprendamos a querernos sin compadecernos de nosotros mismos.
River Plate se ha convertido en pocos años en el símbolo de la autodestrucción. Eso es lo que sucede cuando hay un líder sin tacto. Abra usted el periódico. Hable con los hinchas de River Plate. Están sufriendo. Están sufriendo mucho. Y eso sucedió porque un hombre inepto, un hijo de puta, destruyó a River Plate. Qué ilusos que fuimos: nos conformábamos ganando campeonatos injustos. Así de bajo caímos.
Pero River Plate no solamente sufre a través de sus hinchas. Sufre su identidad de juego. La perdió. Es muy triste. Y es de aquí mismo desde donde sufre la selección argentina. El juego de la selección era el reflejo del juego de River.
Es revelador ver dónde River perdió su identidad: en las inferiores. Qué pasó ahí. Dónde están esos jugadores formados en una de las instituciones futbolísticas más importantes del mundo: el Club Atlético River Plate. No están. El último jugador importante fue Lamela. Pero tuvo la mala suerte de desarrollarse en la peor crisis de identidad futbolística de todos los tiempos.
Mirando hacia atrás, creo que el cambio comenzó cuando Víctor Zapata dejó River. Jugó en Vélez. Y ahora recaló en Unión de Santa Fe. El club cuenta ahora con un excelente refuerzo.
A Víctor Zapata no se lo quiso. Son esas cosas del fútbol. Hay jugadores para todos los gustos. Lo más extraño de este caso, es que Víctor Zapata  no hizo nada. Simplemente fue un perjudicado de las fiebres que quebrarían en River Plate su identidad.
Cómo se recupera un Club de este tipo de cosas. Son marcas muy fuertes. Todavía no sabemos si los ángeles que manejan las cuerdas de River tendrán la fuerza suficiente para transformar para siempre su identidad. Todo o nada.
Estos son años aciagos. River ya los sufrió: dieciocho años sin títulos. Todos los clubes se resfrían de vez en cuando.

Espero, con honestidad, que el Club Atlético River Plate se encamine hacia la transformación. No hay nada mejor para curar las heridas.

Thursday, November 7, 2013

Un corazón que late

(2013)


Yo tengo un corazón que late
Un corazón que brilla bajo una sombra
Un corazón que siempre muda su forma
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Un latido que amplía su ritmo
Un ritmo que se encumbra en un mito
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Un mar que se alza entre los cerros
Cordilleras que desnudan a los mares
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Un tacto para cada estación
Un nervio que deforma los gritos
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Una vida que se asienta en las llanuras
Una vida que asciende como el polvo
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Un brillo que alumbra mis sentidos
Sentidos que deslumbran por su fuerza
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Un corazón que bebe y escupe sangre
Un corazón que nunca cierra sus cauces
Yo tengo un corazón que late

Yo tengo un corazón que late
Aromas fríos que se guarecen en mi tripa
Soledades abruptas como un acantilado
Yo tengo un corazón que late

Sí, yo tengo un corazón que late
Que late intrépido como una bestia apache
Que late incluso hasta en la muerte
Yo tengo un corazón que late

Tuesday, August 27, 2013

Carta abierta a Matías De Brasi

(2013)

Martes, 27 de Agosto de 2013

Nota de lectura. Esto que vas a leer es un poema en forma de carta para Matías de Brasi. No obstante, quiero dedicarlo a Andrés Pete Ferreyra Erades, Damián El Negro Brítez y Juan Martín Poty Leal. Ellos también forman parte de este sentimiento. Así también como Hugo, el Pelado, Pablo Ortega, ese amigo cuya amistad nació en Filipinas. Jésica y Nico. Es mucho para nombrar a todos aquellos a los que estimo. Entonces. A todos ustedes.

Carta abierta a Matías El Topo De Brasi:

Amigo del alma y de los tiempos. Te escribo con un amor voraz que quiero compartir con una persona que conozco desde que tengo memoria. Cuántas personas conocés fuera de tu seno familiar que puedas decir lo mismo. Lo nuestro es un encuentro que supera las estaciones. Un encuentro entre el tiempo y el espacio, porque vos y yo somos dos almas volátiles que viven a destiempo. No, mejor dicho, viven a través del tiempo. Yo te guardo un respeto enorme. Siento que muy adentro tuyo existe un ser que infiere en las personas. Un ser que abraza lo cotidiano. Que lo abraza y el cual le inspira. En tus manos, las telas son vestidos de musas hermosas. La gloria de sentir el óleo correr desde tu cuerpo. El óleo. Tu sangre. Y de tu sangre al pincel. ¿Qué es un color?

Brazos de diferentes colores. Tu piel negra; la mía, blanca. Yin y yan. Y Lionel Messi haciéndole un gol a Batistuta. (Qué habrá sido de ese otro romántico, Gabriel Batistuta, ídolo de los '90 pero más burro que una mariposa buscando la eternidad en una colmena de abejas negras.)

Esto que estoy escribiendo tiene un tinte romántico. Me siento como un buque en altamar. Ustedes pueden verlo, lo entienden, porque está a la vista. A mí me agradan las cosas simples. Y sin embargo existe un trecho de pura belleza por el cual se filtran flores de nostalgia y ambrosía.

En el barro pervive nuestra gente querida. Pero dónde están esos espíritus eternos que acompañan nuestras vidas hasta que se nos vaya el respiro. Cuántas palabras sin cuerpo en el campo turbulento de tu esperanza, mientras los tambores al viento alcanzan el sonido de lo más profundo. Pero sin el agua no, amigos. No sin el agua, oh, mástil de palabrería.

Dos cosas más.

La primera, que me parece muy importante, es preguntarte por el paradero de Juan Carlos Balvanera. Nuestro viejo amigo en el templo de la noche. Hace mucho que no sé de él. Pero anoche soñé con búhos. Recuerdo que había parado indefinidamente. Me parece, no sé, esto es lo que siento incluso estando tan lejos. Pero me parece que ya es hora de que Juan Carlos levante el culo del sillón y nos haga estremecer con algún verso. Por favor mantenéme al tanto de la noticias de su paradero. Presiento que puede estar en estos momentos por Saturno. Delta alfa lima eco (DALE). Muchas gracias, Matu.

Nota: Tu sobrenombre es algo rústico, su textura es como la madera. Matu. Tiene el sonido de un árbol. Matu. El nombre de una aldea africana. Kaya, oh, kaya.

La segunda cosa, que no recuerdo pero me la voy a inventar porque no puedo dejar de pasar el momento, es la siguiente. Y acá te vas a dar cuenta del paradero de mi propia mente en estos momentos. Agarro un lápiz de color rojo. Lo observo. Después de unos minutos empiezo a descubrir detalles en su textura. Te lo recomiendo para tu salud mental. Viste que es importante darle algunos deberes.

Me estoy riendo. Mientras escribo me estoy riendo. Ya sabés ahora el paradero de mi mente. Una última cosa que quiero compartir es la siguiente. No puedo contener la risa. Qué bárbaro.

Qué es lo que nos hace realmente felices. Qué es eso que nos baña cada día. Porque mientras vivimos, mientras intentamos sobrevivir en la ciénaga dorada de la vida, encuentro un bosque perfumado de alegría. Es la música. El violín que tañe el viento de los sonidos. Es el aire, el aire que me habita incansablemente. Y lo respiro. Alargo un brazo y alcanzo por un instante el objeto de mi deseo. ¿Acaso bastan los instantes? ¿Quién dijo que el amor es de hojalata?

(Ya no me estoy riendo.)

La brújula del cuore camina por los techos de casas derruidas. Sobre los cimientos de una gran mentira de flores amargas. Basta de ignorancia. Basta de pelearnos por un ideal que no calma nuestra mente. Basta de razones de sobra. Basta de pelearnos por soldaditos de papel. Los brazos apretados como un loco en un río. ¿Es sonora la distancia? Basta de mentes cerradas por las arcadas del dinero. Es brutal vivir una vida que se mide por la plata. Brutal andar fanfarroneando que el mundo es de plástico. Gallinas y bosteros, leprosos y canallas. Todos los domingos apretados en un campo representado por un juego de pequeños. Oh, dame ese néctar que habita en el anonimato. Seamos felices con lo que somos, no con lo que tenemos. De que sirve andar midiéndose el pescuezo. Ya es hora de cambiar un poco. Los dientes apretados en muecas de ignorancia no valen nada.

Paro acá. Me voy a caminar por Madrid. Madrid es como una princesa perdida en un bosque. Es dulce. Es habitable. La gente vive la suya. Hay una mente más abierta que en Argentina en algunos aspectos. Pero he observado en estos años, que los argentinos están hechos de fantasía. Viene de fábrica. La mente argentina es una de las más volátiles, ergo, creadoras. La creación argentina es permanente. En Europa se es más conservador en algunas cosas. Pero que no te intenten engañar. Europa es egoísta. Europa es angurrienta. Es un zorro imposible de domesticar. Un léon de acero. Un ciego en el espacio.

La guitarra es una gran compañera. Compuse muchas canciones en estos años. El proceso de creación es intersantísimo. Funciona de formas distintas. Sombras y recuerdos de luces apagadas, vos me entendés. Cuando nos veamos hacemos una cena de amigos y tocamos unos temas. Eso me gustaría mucho. Tengo ganas de cantar.

Las palomas de la amistad te alcanzarán mi abrazo fuerte, amigo. Otro más para Daniela, manos de vitraux.

Lo que me hizo pensar… Matías y Daniela. Dan con la historia ustedes dos. Matías y Daniela es el nombre de mi siguiente poesía.

Y espero que estés bien y en paz.

Nacho

PD1: Esta canción de Bomba Estéreo es la encarnación de lo posible. Escuchála con tranquilidad. Puede hacer vibrar las cuerdas de tu corazón.

PD2: Perdón si encontrás errores ortográficos. No me gusta cometerlos. Lucho continuamente contra la pérdida de las palabras. Perder las palabras. Que duro sería eso. Este es mi reencuentro con las palabras después de un tiempo. Imaginá perder los óleos y que no haya colores en la vida. Hay que buscar en el cielo las respuestas a nuestras preguntas. Es la vía más simple para poder vivir en paz. El sistema es un barón despiadado que desayuna locura. Hay que dejarse de joder y amar a las personas con libertad. Abrir las puertas del viento y callar. Vivir sin caer en los acantilados del dolor. Vivamos, carajo.

PD3: Ya es casi de noche acá. El tiempo de la magia.

Mirá esto: http://www.youtube.com/watch?v=u6h_kHYHBaQ