Sunday, November 23, 2014

El sueño del poeta

(2014)

La luz de la tarde atravesando la densidad del bosque, convirtiéndose en un mar de luz en el pasto. Reflejo de esa luz que también se mueve por los árboles como un torbellino o un arroyo. Una sonata que suena en la lejanía. Un hombre pensando en cualquier cosa. Un hombre que se da cuenta de que se equivoca y no hace nada. Un hombre temeroso, un guanaco de espaldas. Un caballero de poca monta. Un avestruz haragán.
Oí los tambores en la tarde repentina. Los árboles gemelos mirándose con desconfianza. Un oso hormiguero dibujando hormigas en una libreta blanquísima.
Hay un momento frío que atraviesa la tarde con las hojas de sus cuchillos. Es entonces que uno decide salir a caminar.

La tristeza del árbol carcomido por las hormigas. Los murmullos de la tarde despiertan al poeta. Renace en una especie de acuario, o una ciénaga. El poeta no sabe dónde está. Insiste. Quiere encontrar esa palabra justa, esa descripción clara. El poeta despierta: quiere darle sentido a todas las cosas.

Saturday, November 15, 2014

Los platos

(2014)

          Aunque por un lado intento encontrarle el disfrute a las tareas de la casa, la realidad es que si pudiera no haría ninguna. Sin embargo, puedo decir que de todas, la que menos me disgusta es lavar los platos. Encuentro un estilo de lavar, de dejar los platos que gotean a secar. Pasarle a los tenedores y a las cucharas, a los vasos y a las tazas, la esponja espumante, el suave correr del agua sobre la cerámica de los platos azules.

Sunday, November 9, 2014

Ellos dicen

(2014)

Ella dice

Quiero que me dome un poeta
Que en sus manos verbales
Sienta el latido de la sangre
Quiero ser la princesa prisionera
Que busque la salvación
En la música de sus palabras

Quiero que me ames a tu manera
Que respondas a mis palabras
Con una cuchara de azúcar morena

Quiero que bailes conmigo
Como si no te conociera
Y que también lo hagas como si
Estuviésemos dentro del otro.

Quiero abrazarte en la cama
Que seas un hombre feliz a mi lado

Que el calor tenga siempre aroma a verano
Que las luciérnagas de tu mirada sean
El reflejo puro de tu alma

Quiero tenerte cerca
Cuando cae la tarde
Y el calor disminuye de pronto

Quiero ser el puerto siempre cercano
En las mareas de tu vida

Quiero que me ames despacio
Que comprendas mis tiempos
De éxitos y de fracasos

Quiero escucharte con todos los sentidos
Quiero ofrecerte mis verdades

Quiero que llores en mi pecho
Aunque sea la congoja más pequeña

Quiero que me cantes bajito
Cuando la noche nos cubre con mantas

Quiero verte brillar
Quiero acompañarte cuando estés triste

Quiero que sepas que hay amarguras en la vida
Y que todas deben ser aceptadas

Así es la vida




Él dice

           Quiero tenerte mansa y arrebatada
Tierna y salvaje
Hembra y animal

Quiero abrazarte cuando la lluvia te haya mojado
Mirar para donde mires
Cuando te acodes en la ventana

Hay hoteles que exhiben banderas
Pero ninguna flor

Hay mujeres coquetas que sólo
Se ven en bares
Que sólo se arreglan
Cuando ven a un hombre

Yo quiero que vos seas verdadera
Honesta contigo mismo

Me gusta cuando el atardecer
Cae sobre los techos y las ventanas
Antiguas de Europa
Cuando las catedrales parecen grabados
En sepia: quiero que estés a mi lado
Cuando las contemplo

Y quiero verte siempre
Como si fueras carne fresca
Mis labios en la ciruela abierta
De tu sexo

Quiero que en tus calles
Haya manadas de turistas
Saliendo de museos
Que haya plazas abiertas
Donde poder besarte por la noche

Si tengo el cuerpo cubierto de piedras
Quiero que seas tú la culpable
Que seas tú la que contenga mi llanto

Quiero caminar en la geografía de tu espalda

¿Cuántas veces repetirás mi nombre entero cuando
en las cavernas de tu cama sólo haya oscuridad?

Sabré recordar que el viento
Da sentido a las cosas
Como un beso salvaje en una fiesta inesperada
            Como un tren a la distancia

En la distancia y en el tacto
Existe un espacio indeterminado,
El reflejo de un conjuro:
Las ardillas nunca caen de un árbol
¿O es que el árbol no deja caer a la ardilla?

Cubriré de ausencia las paredes de mis fotos
Y en el centelleo de tus ojos
Buscaré la alcoba de la eternidad

Si no sales a mi encuentro
No hay problema: has sido fiel
Desde el principio

Controlaré las tragedias
Que retumban en mis tímpanos
Cuando no oigo tus silencios

Meteré las manos en sacos de azúcar
Para acariciarte con una dulzura desmedida

Dejaré que el sol caiga
En los jardines de mi rutina
Cuando me de la gana

Sé que buscarás la luna cuando
Los llantos de la vida irrumpan
En tu  misma vida
Como piratas embebidos

Partimos la manzana hace mucho tiempo
Y el sol de tantas tardes
Nos quemó los pies descalzos

Tus pasos retumbarán como manadas de elefantes
Cuando note la ausencia en el filo de mi cama

Habrá siempre un hombro
Esperando que te inclines
Con el cariño de un ser querido

La niña y el globo

(2014)

Esta es un historia corta.
Cuando uno suelta realmente las cosas,
entiende hacia donde van. Como el globo
que suelta la niña al cielo.

El conflicto de la niña: por un lado,
el sistema que ordena tener cosas para ser feliz;
por el otro, el alma de la niña,
que es más feliz mirando el recorrido azaroso
del globo en el aire. La niña no piensa, así,
en su cuerpo sosteniendo el piolín del globo.

La niña vuela, así,
el mismo vuelo que vuela el globo.