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Showing posts from July, 2015

Yo creo en el amor

(2015)

Yo creo en el amor. Ese que retumba en tu pecho con ritmo cansino, Ese que te quema los párpados, Ese que paraliza tus pasos, Ese que cae con una constante y fina lluvia desde el cielo abovedado de tu cráneo.
Yo creo en el amor. Ese que te ahoga en tu habitación a solas, Ese que te encadena al pasado en la soledad de tu almohada, Ese que tensa tu cuello hasta el hartazgo, Ese que hace de tu inocencia un papel arrugado, Ese que hecha aguardiente en tus heridas calientes, Ese que te revuelve las tripas con el puño cerrado, Ese que de pronto te ofrece redención.
Yo creo en el amor. El que tira piedras a tu culpa hasta que se desangre, El que dibuja la ausencia del amor en tu guitarra, El que te da la espalda cuando más lo necesitas, El que te desvela en la noche profunda, El que te destapa cuando hace frío, El que cubre de agujas tu cama fría, El que te quita el hambre y el sabor de tu boca, El que aumenta el ardor de tus heridas más ardientes.
En el amor yo creo, El que te roba l…

Curiosidades del tren San Martín

(2009)

El ser humano alberga en su interior cualidades diversas. Vamos al Ferrocarril San Martín. 8:42 de la mañana. Verano. Vagones repletos de gente. Subo a uno de los vagones intermedios. Me ubico a dos pasos del estribo. A mi derecha, gente apretada; gente apretada a mi izquierda. Mañana apretada, suelta uno entre dientes. Frente a mí, la puerta abierta contra la pared del vagón. Y con la espalda apoyada en la pared opuesta, leo sin apuro (una mano sostiene el libro; la otra, en el bolsillo). El tren deja atrás varias estaciones. Personas suben y bajan, bajan y suben personas. Mientras el tren detiene su marcha para frenar en la próxima estación, una señora, que se abre paso entre la gente, se coloca frente a mí. Es gorda y baja. Viste jeans y una camiseta amarilla sin inscripciones. El tren se tambalea. Acto reflejo: para no perder el equilibrio, extraigo automáticamente mi mano del bolsillo con la intención de apoyarla en la puerta frente a mí. Lo logro, no sin antes tocar una d…