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Homenaje a Amelia Earhart



(2009)

Cuna de alas que se estropean sin descanso
Con la marcha inalterable del tiempo,
De ojos como entes omnipresentes.
Donde se esparcen pequeños árboles estáticos
Contra horizontes insólitos de sombras inconmensurables.

En el aire hay también un puerto
Y hay aves y nubes y distancia.
Humo de hélices en el viento,
Memoria de estelas imperceptibles:
Las huellas innúmeras del género humano.

Aroma de sales etéreas
Caída, vértigo, augurio, abatimiento.
Despertar hacia propias esencias ocultas
Y aprehender ese destello fulgurante
Que ofrecen las pasiones primarias.

Puerto de almas que sueñan en secreto:
Una mujer es una casa
Con hogar a leña y plantas y jueves
Y el anhelo íntimo de alcanzar en soledad
Las arenas insoslayables de la existencia.

Comments

  1. ¡Esa mujer es todo un ícono para todas! Mis respetos. Lástima que nunca se sepa qué fue de ella.

    Un abrazo inmenso.

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  2. precioso el poema.
    Si se lee atentamente, te metes dentro de las letras

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  3. Gracias a ambas por las palabras :)

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