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Cosas simples

(2014)           La vida nos impide muchas veces disfrutar ciertas cosas simples. Uno no debe olvidar que son las cosas simples las que nos alegran la vida. Un chocolate caliente en invierno, un grifo lloviendo agua en tu cabeza en verano.           Hoy tuve uno de esos días en los que decidí no hacer nada. Me quedé en mi casa todo el día, excepto por la mañana, que salí dos veces a hacer compras mínimas. Almorcé sepia, bien acompañada por arroz con atún y huevo duro. (Placeres simples, de eso estoy hablando.)           Miré dos películas. La segunda sufrió un corte por la mitad, debido a unas ganas cuyo volumen creció hasta convertirse en una decisión sin retorno: abrí un libro.           Estoy leyendo con ganas la historia de Ed Wood, el peor director de cine de todos los tiempos, según dirían los grandes almacenes de noticias amarillistas llamado Hollywood. Cosas simples, lo que d...

Desconectar a tiempo

(2014) En la vida uno tiene que saber desconectar a tiempo. Dejar un lado el modo productivo para adentrarse en el modo de búsqueda. Contemplar un atardecer desde tu ventana. Un sol que se derrumba sobre los techos, tiñendo de tonos de color ocre las chimeneas y los tejados. Dejar de lado las noticias vacías en el periódico electrónico y rescatar de entre los recuerdos los bosques de tu propia morada. Y dejar que el viento ponga sus manos frías en tu cuerpo, como una mujer que quisiera poseerte. Desconectar a tiempo para no perderse la belleza que acontece cuando el color de la tarde entra en tu casa, te arrulla con su brisa, te acongoja con su somnolencia. Que las fronteras desaparezcan en el globo terráqueo de tu cabeza. Que florezcan amapolas en el jardín de tus apariencias. Y que las barcas de lágrimas que navegan los ríos de tus entrañas encuentren su océano en tu mirada. Que la vida no sea despiadada porque sí. Preparas primero tu mano para que tenga más poder. ...

El viaje y las personas

(2014) A la gente le gusta viajar. Es un hecho. Viajar y luego regresar a casa. Yo creo que viajamos por razones interiores. Los viajes no son hacia fuera. No volvemos a casa enamorados de los sitios que conocimos. No regresamos enamorados de Roma o de París. Lo que sucede es que viajamos hacia adentro. No conocemos Roma o París. No nos enamoramos de esos sitios, sino que encontramos paz en nuestro interior en esos sitios. Nos conocemos a nosotros mismos a través de los sitios que visitamos. Inicialmente, viajé a París por tres noches. Cada día que pasaba terminaba decidiendo quedarme una noche más. Fueron 7 días y 6 noches de una magia sin igual. Con el tiempo descubrí que no me gustaban sus callejuelas grises y bohemias. No decidía cada noche extender mi estadía un día más por la comida o las mujeres inalcanzables de París. Cada día, cada hora, a cada instante, yo viajaba y descubría sitios nunca antes visitados dentro de mí: tierras baldías, ciénagas y bosques, laberintos y ...

Técnica y corazón

(2014) (Homenaje a Paco de Lucía) Paco de Lucía no ha muerto A sueldo de negocios sucios. Murió en la playa Mirando de reojo al mar. Abrazó quizá la imagen De una acorde que nacía En el origen de las orillas y los arpegios: Técnica y corazón. No huyó. No se escondió. Vivió con el horizonte Derrumbándose en el océano, Hambriento de otros dioses. Construyó su música Con la madera y con la lluvia, Con el viento. Con la carne. Arrancó de su guitarra Los gritos ahogados del Mediterráneo. Habitó en su guitarra El alma humeante de Andalucía. Paco de Lucía no ha muerto: Pervive en los espacios etéreos De guitarras que suenan en la noche profunda, Mientras los músculos del viento Se extienden en las llanuras del mar.

22 de Marzo, 2014

(22 de Marzo, 2014) Tenemos vecinos nuevos. Los acabo de despedir a la salida del ascensor con un recatado hasta luego. El portón, casi se los cierro en la cara. Entré al ascensor rápidamente: uno siempre desconfía de las caras nuevas. Entraron después de mí ágilmente, como dos leopardos. Durante el ascenso, la pareja cruzó algunas palabras. Después, fue todo silencio. Nos estudiamos sin mirarnos, sólo percibiendo el estar y el sentir de la persona a su lado. Sentí que ellos también se estudiaron un instante. Fue un momento extraño, lleno de magia. Él abrió la puerta del ascensor. Ella esperó a que yo le ceda el paso. Lo hice, pero sin un mínimo gesto: no me moví un ápice.  Ella salió despedida. Fue por la incertidumbre, que le abrió los ojos.  No los miré. Fui hacia el portal derecho, sin parpadear un instante.

Mujer, compañera, amiga

(2013) Si el beso fuese un flagelo El mundo perdería su gloria Una mujer, tu compañera de los días y de las estaciones, es aquella que te banca todas. Una mujer es el calor de las noches más frías, la fuente de tus lágrimas perdidas. Una mujer es una patria salvaje, un desierto bajo la tormenta más hermosa. Una mujer es un fuego pasional, un laberinto de sensaciones de lo más disparatadas y diversas. Una mujer, una compañera y una amiga te pone los puntos y sin embargo te apoya cuando siente, cuando presiente que en tu interior comienzan a vibrar otro tipo de cuerdas, más dulces, más trepidantes, más decadentes. Una mujer, una compañera, una amiga cambia sus horarios por vos. Te dice te quiero en la oscuridad y se duerme al instante; aquélla que puede tocarte adentro, hasta las lágrimas, y hacerte acurrucar a su lado. Una mujer, una compañera, una amiga, te mira primero a los ojos; te hace emocionar con sus emociones. Una mujer, una compañera  y una am...

Madres

(2013) Las Madres de la Plaza de Mayo nos mostraron el camino que el mundo debía seguir a base de pasos y de lucha. No seré hipócrita para decirles que entiendo su lucha. Sólo una madre sabe lo que significa perder a un hijo. Pero las acompaño y las apoyo con la humildad que me confiere ser hijo. Tengo la suerte de saber qué es una madre, de qué está hecha: capaz de salir bajo cualquier diluvio por un pedazo de pan y un puñado de trigo. Mi madre, con su corazón lleno de flores y su mano de piedra. Las madres son la luz que alumbra el camino. Y si el camino está sucio y no les gusta, ellas ponen un mantel y te piden que las ayudes a plantar un arbolito. Una madre es el aliento primitivo. Todos hemos respirado en su vientre, no lo olvides. Ellas habrán escuchado nuestras primeras palabras, pero nosotros, sus hijos, hemos escuchado las suyas desde el momento en que habitábamos en su vientre, cuando ellas todavía soñaban con tenernos a nosotros. Hemos, también, vivido...