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(2015) Give me strength To burn the wooden barns Of my fears Speak the truth Even when you are hurt Even when the wind blows In our restless woodland Rise like a tree in a rainforest Higher and higher Into the waves of your breath

Oración

(2014) - 13 de Diciembre Danos tu pan con manteca de domingo a la tarde. Danos la sonrisa de una mujer bajo la luz de un velador. Danos la fibra que te acaricia la espalda cuando hace frío. Danos el fuego sin madera. Danos las brasas consumidas en la lentitud del verano. Danos las aguas del sueño cuando sea necesario. Danos el difícil abrazo de la despedida, el abrazo soñado de la añoranza. Danos la luz sin filtro. Danos el suelo mojado por la lluvia en las callejuelas deshabitadas que se duermen en el alcohol de la ciudad. Danos el libro que nos diga algo mirándonos directamente a los ojos. Danos un libro que no obedezca a los mandamientos del consumismo. Danos un libro que se ofrezca a así mismo liberado de pasiones oportunistas. Danos sal para la carne y un vaso para el vino; danos un plato de madera y cubiertos rústicos. Danos el desayuno, el almuerzo y la cena. Danos el techo que cobije nuestras penas y amores desterrados. Danos el tarro de miel de eucaliptos y una cuchara....

El sueño del poeta

(2014) La luz de la tarde atravesando la densidad del bosque, convirtiéndose en un mar de luz en el pasto. Reflejo de esa luz que también se mueve por los árboles como un torbellino o un arroyo. Una sonata que suena en la lejanía. Un hombre pensando en cualquier cosa. Un hombre que se da cuenta de que se equivoca y no hace nada. Un hombre temeroso, un guanaco de espaldas. Un caballero de poca monta. Un avestruz haragán. Oí los tambores en la tarde repentina. Los árboles gemelos mirándose con desconfianza. Un oso hormiguero dibujando hormigas en una libreta blanquísima. Hay un momento frío que atraviesa la tarde con las hojas de sus cuchillos. Es entonces que uno decide salir a caminar. La tristeza del árbol carcomido por las hormigas. Los murmullos de la tarde despiertan al poeta. Renace en una especie de acuario, o una ciénaga. El poeta no sabe dónde está. Insiste. Quiere encontrar esa palabra justa, esa descripción clara. El poeta despierta: quiere darle sentido a todas las...

Los platos

(2014)           Aunque por un lado intento encontrarle el disfrute a las tareas de la casa, la realidad es que si pudiera no haría ninguna. Sin embargo, puedo decir que de todas, la que menos me disgusta es lavar los platos. Encuentro un estilo de lavar, de dejar los platos que gotean a secar. Pasarle a los tenedores y a las cucharas, a los vasos y a las tazas, la esponja espumante, el suave correr del agua sobre la cerámica de los platos azules.

Ellos dicen

(2014) Ella dice Quiero que me dome un poeta Que en sus manos verbales Sienta el latido de la sangre Quiero ser la princesa prisionera Que busque la salvación En la música de sus palabras Quiero que me ames a tu manera Que respondas a mis palabras Con una cuchara de azúcar morena Quiero que bailes conmigo Como si no te conociera Y que también lo hagas como si Estuviésemos dentro del otro. Quiero abrazarte en la cama Que seas un hombre feliz a mi lado Que el calor tenga siempre aroma a verano Que las luciérnagas de tu mirada sean El reflejo puro de tu alma Quiero tenerte cerca Cuando cae la tarde Y el calor disminuye de pronto Quiero ser el puerto siempre cercano En las mareas de tu vida Quiero que me ames despacio Que comprendas mis tiempos De éxitos y de fracasos Quiero escucharte con todos los sentidos Quiero ofrecerte mis verdades Quiero que llores en mi pecho Aunque sea la congoja más pequeña Quie...

La niña y el globo

(2014) Esta es un historia corta. Cuando uno suelta realmente las cosas, entiende hacia donde van. Como el globo que suelta la niña al cielo. El conflicto de la niña: por un lado, el sistema que ordena tener cosas para ser feliz; por el otro, el alma de la niña, que es más feliz mirando el recorrido azaroso del globo en el aire. La niña no piensa, así, en su cuerpo sosteniendo el piolín del globo. La niña vuela, así, el mismo vuelo que vuela  el globo.

La vida

(2014) Todavía dudo si el hombre que vi hoy en la calle era él. Lo había visto por última vez en el verano, el día después en el que Messi la había clavado en el ángulo contra Irán. Vestía, con orgullo, la camiseta de Argentina. Sonreía. Caminaba junto a una chica. No llegué a verla, pero mi intuición la juzgó argentina: nunca se me ocurrió pensar que ese tipo andaría con una mujer que no fuese argentina. Bajaban por la calle Huertas, a pocos pasos de la Plaza del Ángel. Él caminaba con ese andar típico argentino, como si tuviera resortes en las zapatillas. Me sacaba varios centímetros de altura. -Nos salvó Messi -recuerdo haberle dicho. Él respondió algo y sonrió. Hoy, tres o cuatro meses después, lo volví a ver. Yo regresaba a casa desde los Cines Ideal.  Pasé la Churrería que hace esquina en Atocha con Benavente. Luego, la tienda de café y la heladería. Siempre que paso por la librería religiosa de la esquina de Plaza del Ángel, miro las novedades de pasada (nunca me d...